Sotana Varios Sacerdotes

En mi trabajo de formación sacerdotal –que no es de hace tan larga data– suelo insistir mucho a los seminaristas sobre la necesidad del espíritu de sacrificio y el rechazo a todo deseo de comodidad.

En general, por esa razón, me suelen tachar de ser muy “sotanista”, de que insisto mucho en el uso de la sotana. Yo mismo uso la sotana casi la mayor parte de la semana, salvo cuando tengo que lavarla y no tengo otra de repuesto; en estos casos, no me queda otra solución que usar la camisa clerical, o el clergyman.

sotana_sacerdoteY veo por otra parte que las motivaciones para usar la sotana son muy diversas: unos usan por soberbia, pues así se sienten mejor que los demás; otros la usan por pereza, porque es fácil colocarla directamente sobre una remera y pantalones cortos o desarreglados; otros la usan por vanidad, porque se ven mejor; otros la usan por conveniencia, porque si el rector o superior lo ve con sotana, pensará mejor de él; algunos la usan por añoranza de antigüedades; otros, finalmente, la usarán por algún motivo de los antedichos pero argüirán la razones espirituales de sacrificio y muerte al mundo, mezclando así sus vicios con algunas virtudes inexistentes, convirtiendo todo en hipocresía farisaica.

Veo yo que una sola razón puede mover nuestras acciones: el amor a Dios. Y por amor a Dios nos morimos al mundo, por amor a Dios nos sacrificamos, por amor a Dios vestimos dignamente, por amor a Dios nos mostramos obedientes, por amor a Dios conservamos la tradición, por amor a Dios decimos que lo hacemos por amor a Dios. Sin amor a Dios de nada nos sirve nada “aunque mi cuerpo en el fuego pudiese inmolar”. Sin amor a Dios, aunque mi sotana fuese la más calurosa de todas y yo quisiese aparentar ser sacrificado, de nada me sirve.

Y por amor a Dios quizá también alguna vez necesite no usar la sotana: como cuando los perseguidos en países comunistas tenían que disfrazarse de laicos, y así seguir administrando los sacramentos a los fieles. Por amor a Dios también alguna vez tendría que usar camisa clerical, por no tener una sotana de repuesto por haber compartido el dinero que tenía preparado para ello con los pobres. Por amor a Dios también puede no usarse la sotana. Pero debe ser por amor a Dios.

No soy “sotanista”, soy ministro de Dios, y como tal debo ayudar a los hombres a unirse a Dios: ese es mi fin –además de preparar a veces a los futuros ministros de Dios, que deben cumplir el mismo fin–. Y yo mismo debo buscar constantemente los mejores medios para unirme a Dios, venciendo mis pasiones (en esto es muy útil y nada desdeñable la sotana) y pareciéndome más a Cristo cada día.

Muchos dejaron los hábitos religiosos y eclesiásticos por amor a los pobres. Aquí también veo un gran error. Fue sólo eso: amor a los pobres. Y pensar que lo que nos han pedido es “Amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como si fuéramos nosotros mismos”. Creo que aquellos lo que han hecho fue “Amar al prójimo sobre todas las cosas y a Dios si alcanza”.

Si me corresponde formar seminaristas les digo: ¡Chico! Si usares sotana, úsala por amor a Dios, y si la dejares, hazlo también por amor a Dios. Pero si no harás nada por amor de Dios, ¿qué rayos haces queriendo hacerte sacerdote?

 

This Post Has One Comment

  1. Marcinha

    Hola padre Miguel…sua bênção!!!
    Muito bem colocado esse artigo. O uso da batina (sotana) além de ser testemunho de fé e de amor a Deus é sinal de pertença a Ele.
    Disse o Beato João Paulo II “este sinal exprime concretamente o nosso não ser do mundo”.
    São João Maria Vianney e Nossa Senhora, rogai por nós e pelos nossos sacerdotes! um abraço

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